Iglesia de San Juan de Puerta Nueva

La Iglesia de San Juan de Puerta Nueva y el “Peromato”


Siglos XII – XIII

La Iglesia de San Juan de Puerta Nueva se levanta junto a la puerta oriental del recinto amurallado más antiguo de la ciudad, cuya apertura data de 1171. Las tres naves originales quedaron reducidas a una sola a partir de 1564, cuando el edificio resultó muy dañado tras el hundimiento de la torre en 1559. Dos grandes arcos formeros soportan un sencillo artesonado.

Iglesia de San Juan de Puerta Nueva #01

Iglesia de San Juan. Portada meridional

Las tres capillas de la cabecera se cubren con bóvedas de crucería del siglo XVI. Sobre la misma capilla mayor se yergue una portentosa torre, liberada de viviendas adosadas durante la década de 1980, y coronada por una réplica de la veleta del Peromato. La veleta del Peromato representa a un caballero de fines del siglo XVI, vestido de armadura medieval y erguido, que porta en su mano derecha una bandera con la Seña Bermeja, la bandera de la ciudad de Zamora. La veleta, de hierro, fue forjada en 1642. Esta veleta junto con la veleta de la Gobierna, antiguamente ubicada en el Puente de Piedra, continúan siendo, todavía hoy, los símbolos de la ciudad.

La portada meridional de la Iglesia de San Juan de Puerta Nueva, flanqueada por dos torrecillas que alojan los husillos, presenta arquivoltas ornadas con flores octopétalas emparentadas con la portada septentrional de San Martín de Salamanca, y otros sencillos asuntos vegetales que apoyan sobre capiteles y semicolumnas de elegante factura que evocan la cripta baja del Pórtico de la Gloria de Santiago de Compostela. Sobre la portada meridional el muro está perforado con un hermoso rosetón primorosamente labrado. Hacia occidente se abre otra portada gótica muy recompuesta y un gran ventanal rasgado y calado de tracerías.

En la Iglesia de San Juan de Puerta Nueva acontece uno de los momentos más emotivos de la Semana Santa zamorana, cuando a las cinco de la madrugada del Viernes Santo suena por primera vez la marcha de Thalberg y el popular paso del Cinco de Copas se pone en marcha, dando comienzo una de las procesiones más representativa de la Pasión Zamorana.


En una imposta de la susodicha portada [meridional], a la izquierda, léese en caracteres de siglo XII: ….”marina ferna(n) di filia ferna(n)di capitis et/no… des eius pat(er) et mat(er) et vir eius” (Manuel Gómez Moreno, Catálogo Monumental de España. Provincia de Zamora (1903 – 1905), 1927)

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