Etapa 21: Moral de Sayago – Villadepera

Salto de Villalcampo

Cañón del Duero en el Salto de Villalcampo.

Entre encinas y berrocales

La Senda del Duero discurre entre dehesas de encinas y cortinas. El batolito sayagués aflora en infinidad de berruecos y tolmos graníticos confiriendo al paisaje una gran belleza y singularidad. La última parte de la etapa discurre por terrenos más abiertos y de mayor altitud, lo que permite disfrutar de buenas vistas de la penillanura sayaguesa. El Camino Natural entra en el Parque Natural de los Arribes del Duero y ya no lo abandonará hasta su final.

Fuente del Concejo en Moral de Sayago

Fuente del Concejo

Paisaje de rivera

Paisaje de rivera

Estelas romanas en Moral de Sayago

Estelas romanas

De Moral de Sayago al Puente del Puerto (punto de inicio)

La etapa parte de Moral de Sayago. La huella de Roma está muy presente en esta localidad. Prueba de esta vinculación histórica son las estelas que se conservan empotradas en los muros de algunas viviendas del barrio del Coneo, extraídas junto a varias esculturas zoomorfas y vasijas cinerarias, hoy desaparecidas, del antiguo cementerio romano. La Fuente del Concejo, con su arco de entrada de medio punto y tejado a dos aguas, también es de origen romano.

En Moral de Sayago la Senda del Duero se adentra en el Parque Natural de los Arribes del Duero, que ya no abandonará hasta llegar a Portugal.

Tras recorrer unos seiscientos metros, desandando la parte final de la etapa anterior, entre encinas y pequeños terrenos cultivados se llega al puente del Puerto. Aquí se inicia esta etapa, en dirección norte, siguiendo un estrecho callejo de paredes pétreas.

Tolmos graníticos

GR 14 Moral de Sayago – Villadepera: Los tolmos graníticos configuran un paisaje característico.

Del Puente del Puerto a la Presa de Valcuevo

1.8 Km. / 30 min.
El recorrido sigue el curso del arroyo de los Arroyos. Enseguida se alcanza el molino del Puerto, oculto tras un gran bolo granítico en la orilla de la rivera. Actualmente restaurado, este molino es una excelente muestra de los numerosos molinos que se desperdigan por los arroyos de la zona.

Molino del Puerto

GR 14 Moral de Sayago – Villadepera: Molino del Puerto.

El camino discurre entre muros de piedra, quejigos (Quercus faginea), encinas (Quercus ilex), algunos endrinos (Prunus spinosa) y afloramientos rocosos graníticos, los berrocales en cuyas oquedades se remansa el arroyo creando cadozos de gran belleza. El camino resulta muy agradable, entre dehesas de encina cubiertas de herbáceas y tolmos graníticos. En los lugares más frescos también aparecen los fresnos (Fraxinus angustifolia) y las zarzas (Rubus sp.)

Cadozo

GR 14 Moral de Sayago – Villadepera: Cadozo en la rivera.

Algo más adelante se encuentra otro molino en ruinas, es el conocido como molino de los Mielgos. Entre los molinos que hay a lo largo de la rivera de los Arroyos destaca el de la Resbaladera, que era el mayor del municipio. Su importancia sobrepasó lo artesanal, convirtiéndose en una pequeña industria. Primero se le añadió un motor a vapor impulsado por carbón, y cuando llegó el tendido eléctrico se instaló un pequeño transformador para poder seguir moliendo en las épocas de estiaje en las que no había caudal de agua. Además, aprovechaba las instalaciones para mover un pequeño aserradero.

Siguiendo por un paisaje de características similares, y a veces entre paredes de piedra que delimitan las fincas, se llega hasta el Puente Samé, de hechura tradicional. Tras cruzarlo, la señalización del sendero conduce hasta la presa de Valcuevo, lugar desde donde se puede contemplar el singular paisaje del batolito sayagués.

Próximo a este lugar hay una gran escombrera, ya poblada de árboles, como resultado de las obras iniciadas para construir una central nuclear. Afortunadamente este proyecto ha sido completamente desechado.

Presa de Valcuevo

GR 14 Moral de Sayago – Villadepera: La Presa de Valcuevo.

De la Presa de Valcuevo al Puente del Molino Bailador

4.8 Km. / 1 h.
El camino cruza de nuevo el arroyo de los Arroyos por la presa de Valcuevo y abandona la rivera. Tras realizar un pequeño tramo cerca de la carretera ZA-324 que conduce a Miranda do Douro se sube un repecho y, finalmente, en el alto, se cruza la carretera.

Esta carretera es el límite del Parque Natural de los Arribes del Duero, paraje este que el Camino Natural no abandona hasta su final en Vega Terrón.

Moral de Sayago: La puerta del Parque Natural de los Arribes del Duero

“Primero llegó el granito, luego el agua y después, sin prisa, el tiempo”
M. Casas del Corral, Víctor. Arribes del Duero: Edilesa, 1998.

Los Arribes del Duero están situados entre las provincias de Zamora y Salamanca, conformando parte de la comarca que se conoce tradicionalmente como “La Raya” por su situación limítrofe con Portugal.

El espacio destaca por el encajonamiento del río Duero, y sus afluentes, el Águeda, el Esla, el Huebra, el Tormes y el Uces, en profundos y hermosos cañones graníticos horadados por sus aguas, creando un impresionante paisaje.

Los habitantes del parque llaman las arribas o las arribes, vocablos femeninos cuyo significado es las orillas, a esta zona geográfica. También se utiliza este mismo término, las arribas, en la zona portuguesa del Parque Natural del Duero Internacional. Sin embargo, en las últimas décadas por influencia externa de la administración y de algunos medios se ha ido imponiendo la denominación de los arribes, en masculino. Además, en las comarcas zamoranas de Sayago y Aliste se llaman los arribanzos a las gigantescas rocas graníticas que forman el encajonamiento del río.

El río Duero, tras su paso por la llanura cerealista, se introduce en la penillanura occidental labrada en los duros materiales paleozoicos donde los cursos de agua se han encajado formando cañones y cortados de hasta 400 m. de altura. Gracias a esta profunda “herida” en el terreno a lo largo de casi 100 kilómetros se ha generado un microclima mediterráneo que ha sido aprovechado para el cultivo de especies poco frecuentes a esta latitud: olivo, almendro y otros frutales, creando bancales o terrazas en las pronunciadas laderas. También destaca una rica comunidad de vegetación de ribera, con saucedas, fresnedas y bosquetes de almeces.

Sobre la penillanura, los mosaicos de cultivos entre cortinas de piedra, pastizales, bosques de encinas y robles, conforman un paisaje característico.

A esta rica y peculiar comunidad vegetal hay que unir una elevada riqueza faunística. Merced a la importante avifauna presente, la zona fue designada, en el año 1990, Zona de Especial Protección para las aves, por la Unión Europea. Estos valores naturales, paisajísticos y faunísticos motivaron su declaración como Parque Natural en el año 2002.

Después de cruzar la carretera con precaución, donde existe en cada una de sus márgenes sendos pasos canadienses para evitar el paso del ganado, se toma un camino que entre encinas y escobas (Cytisus scoparius) se adentra en una zona boscosa, donde los fresnos y los quejigos contribuyen a aumentar la biodiversidad del encinar dominante.

Paisaje de la penillanura

GR 14 Moral de Sayago – Villadepera: Paisaje de la penillanura.

El Camino Natural desemboca en una pista ancha, el camino de la Dehesa, que se debe tomar girando a la izquierda, rumbo sur. En el primer cruce que se encuentra se abandona este camino y se toma el que sale por la derecha, el camino de Requejo, en dirección suroeste. En este tramo, domesticado el monte por la mano del hombre, la senda transcurre, entre tierras de cultivo, hasta el Puente del Molino Bailador. En gran parte de las parcelas todavía se mantiene el cultivo de viñedos. Sus propietarios elaboran vinos caseros para el consumo familiar y algunos, además, destilan aguardiente en la alquitara municipal.

Puente del Molino Bailador

GR 14 Moral de Sayago – Villadepera: La rivera del arroyo Moralina a su paso por el Puente del Molino Bailador.

Del Puente del Molino Bailador al Puente de Zamora

2 Km. / 25 min.
Tras cruzar la pontonera se toma un camino que sale por la derecha. La senda serpentea siguiendo los meandros de la rivera del arroyo Moralina, junto a la que discurre, en un paraje donde el verde de la vegetación y el gris del granito modelan un paisaje de sorprendentes contrastes. En las proximidades del límite municipal de Moralina se alcanza el puente de Zamora, antiguo paso de pontones. Las vistas muestran ahora un paisaje más abierto.

Rivera de Moralina

GR 14 Moral de Sayago – Villadepera: La rivera del arroyo Moralina.

Del Puente de Zamora a Villadepera

5.2 Km. / 1 h. 5 min.
El Camino Natural cruza el puente de Zamora y abandona el valle para afrontar la última parte del recorrido, que discurre sobre la parte más alta de la ladera que mira al Duero. A medida que se comienza a ascender empieza a abrirse el encinar para dar paso a las escobas, cuya intensa floración de color amarillo llena de colorido el entorno en primavera. La senda sigue el trazado del Camino Viejo a Zamora.

Durante el ascenso disminuye también la presencia de berrocales y se comienza a ver alguna finca de labor. La altura ganada y la ausencia de vegetación arbórea permiten contemplar los espacios abiertos de la gran penillanura.

Paisaje de la penillanura

GR 14 Moral de Sayago – Villadepera: Descendiendo la ladera que baja hacia el Duero, camino de Villadepera.

Al llegar a una bifurcación del camino se abandona el Camino Viejo a Zamora y se toma el camino de la derecha, para iniciar el descenso hasta Villadepera. En un gran badén se observan unas piedras colocadas para poder vadearlo en la época de lluvia. A su lado hay un abrevadero para uso del ganado.

La cercanía de Villadepera se va haciendo más notable por la presencia de muros de piedra que delimitan las cortinas y la gran cantidad de caminos existentes, por lo que será necesario aumentar la atención para seguir la señalización del Camino Natural. Las encinas, fresnos y sauces reaparecen, aprovechando las paredes de piedra para crecer junto a ellas.

Dentro de la localidad, el Camino Natural pasa por dos puntos de gran interés etnográfico: la alquitara comunal, donde se producía el aguardiente mediante un proceso de destilación, y un antiguo potro de herrar íntegramente construido en madera de negrillo.

Potro

GR 14 Moral de Sayago – Villadepera: Potro para herrar vacas y bueyes.

El potro de herrar

La función del potro era inmovilizar a vacas y bueyes para poder herrarlos y curarlos.

El animal es atado al yugo. Una vez inmovilizada la cabeza, se le pasan por debajo del cuerpo las cinchas de cuero, que van amarradas al palo fijo y que se sujetan mediante unos ganchos al palo móvil. Con una palanca se gira el palo, enrollando las cinchas sobre él. Éstas elevarán la vaca, dejándola suspendida en el aire y permitiendo manejar sus patas para herrarlas sin peligro.

La vaca sayaguesa fue durante años indispensable para los habitantes de la comarca. Además de aportar carne y leche, su mayor cualidad la desarrollaba en los trabajos del campo. Hoy en día ha sido desplazada por otras razas más productivas, aunque peor adaptadas, y por la mecanización agrícola.

Los potros estuvieron siempre relacionados muy estrechamente con las fraguas. En ellas, gracias al saber del herrero, se confeccionaban las herraduras que más tarde se colocarían a las vacas

Otros senderos

Vinculados a la Senda del Duero y con el fin de poner en valor los más sobresalientes elementos naturales y etnográficos del entorno, tanto el Parque Natural de los Arribes del Duero como el Ayuntamiento de Moral de Sayago han procedido al acondicionamiento de varios senderos de pequeño recorrido (PR).

CALZADA MIRANDESA
Este sendero local sigue el trazado de la antigua vía romana que conducía, tras pasar por Torregamones, a la localidad portuguesa de Miranda do Douro.

En su discurrir hacia Torregamones el entorno presenta variadas panorámicas que permiten conocer la diversidad paisajística de Sayago. Las zonas agropecuarias junto a los pueblos dan lugar a un encinar cuya moderada densidad permite la existencia de abundante sotobosque. La diversidad de especies de este estrato arbustivo proporciona la posibilidad de disfrutar de una amplia variedad cromática, especialmente en primavera. Tampoco faltan en estos parajes zonas de pastizal y riveras que pese a su temporalidad dan vida a esta dura tierra.

MOLINO LLAGALGÜEY
Partiendo del tramo del Camino Natural que une Moral de Sayago con Villadepera, a escasos metros, se halla el Molino Llagalgüey. Su presencia y el hecho de que se encuentre en perfecto estado de funcionamiento, añade un elemento de interés más a una rivera que por sus características naturales merece ser visitada.

Datos de interés

Ayuntamiento de Moral de Sayago: 980 615 012
Casa del Parque Natural Arribes del Duero (Fermoselle): 980 613 384
Oficina Parque Natural Arribes del Duero: 980 618 425
Emergencias: 112

Cartografía

I.G.N. Hoja 0368 – Carbajales de Alba; I.G.N. Hoja 0396 – Pereruela

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