Etapa 23: Villardiegua de la Ribera – Torregamones

Arribanzos

Villardiegua de la Ribera. Arribanzos.

El Castro de Peña Redonda, la Ermita de San Amede y los arribanzos

Este tramo de la Senda del Duero es el primero en el que se pueden observar los arribanzos, impresionantes acantilados de roca granítica, propios de los Arribes del Duero, y por los que este espacio natural protegido es especialmente conocido.

Villardiegua. La Mula

Villardiegua. La Mula

Prados y pastizales

Villardiegua. Pradería

Villardiegua. Verraco

Villardiegua. Verraco

De Villardiegua de la Ribera al conjunto minero de la Ribera del Pontón

4.3 Km. / 1 h.
La senda abandona Villardiegua de la Ribera por el camino del Picón, que se introduce en el paraje de la Escornea donde las cortinas y las encinas (Quercus ilex) de gran porte dominan el paisaje.

Villardiegua de la Ribera, el pueblo de la “mula”

Asomados a los arribanzos creados por el río Duero y su afluente el Esla, se identifican más de una veintena de asentamientos celtibéricos, que datan desde finales de la Edad del Bronce y la Edad del Hierro, hasta la etapa de colonización romana.

“La Mula”, un verraco de origen vettón de la II Edad de Hierro, procedente del cercano castro de Peña Redonda o de San Amede y situada ahora junto a la iglesia, es el elemento emblemático de Villardiegua de la Ribera. Cuidadosamente labrado, con detalles anatómicos, pero formas ambiguas, aparenta ser un toro con la cabeza baja, en posición de embestir y la frente perforada, para la colocación de cuernos. Con una antigüedad de 2.500 años, la escultura forma una sola pieza con la peana y tiene enterrada tanta parte como la que se ve. Se desconoce su significado aunque estos verracos podrían servir para delimitar pastizales, marcar rutas trashumantes o como mojones fronterizos; o bien podrían tener un significado mágico religioso, de carácter funerario.

Villardiegua de la Ribera alberga además otros hallazgos arqueológicos que dan fe de la antiquísima ocupación de estas tierras. Entre estos elementos cabe citar una piedra de forma fálica, vestigio de antiguos ritos para propiciar la fertilidad, empotrada en la pared de piedra de una cortina junto a la cabecera de la iglesia. También son destacables las estelas romanas y pequeños verraquillos que aparecen incrustados en las paredes de diversas viviendas repartidas por toda la localidad.

Sendero GR 14

GR 14 Villardiegua de la Ribera – Torregamones: La senda parte de Villardiegua de la Ribera por un ancho camino.

El arroyo del Pontón acompaña a la senda durante este primer tramo y su rivera se constituye en el hilo conductor. Además de la biodiversidad habitual de los cauces fluviales sayagueses, se pueden contemplar antiguos molinos de agua excelentemente conservados.

Molino en la rivera

GR 14 Villardiegua de la Ribera – Torregamones: Molino en la rivera del arroyo.

Durante los meses de verano el arroyo permanece seco, pero en época de lluvias el agua corre por el fondo de la vaguada, se remansa en bellos cadozos, y crea verdes pastos en sus orillas.

En las orillas de los cadozos, eneas o espadañas (Typha latifolia) aprovechan la existencia de agua para asentarse. Las pequeñas charcas acogen renacuajos y larvas de tritones jaspeados (Triturus marmoratus), que son el alimento favorito de animales como el ditisco (Dytiscus marginalis) o escarabajo buceador, un insecto carnívoro muy voraz. En la superficie del agua, zapateros y garapitos se alimentan de moscas y mosquitos y, fuera de las charcas, libélulas y caballitos del diablo buscan un lugar donde posarse y colocar sus huevos.

Cadozo

GR 14 Villardiegua de la Ribera – Torregamones: Cadozo.

El Camino Natural discurre por una pequeña vereda que avanza junto al lecho del arroyo, a lo largo del que se pueden ver dos puentes tradicionales de piedra que se construyeron para poder cruzar el río. Tras dejar a un lado un viejo molino, el sendero llega al conjunto minero de la rivera de Pontón donde se pueden observar vestigios de infraestructuras vinculadas a la minería romana.

Puente del Caozo Llongo

GR 14 Villardiegua de la Ribera – Torregamones: La Puente del Caozo Llongo.

La minería en la época romana

Entre los siglos I y III d. C. se desarrolló en todo el NW peninsular una explotación sistemática del oro por parte del Estado Romano. Con la reforma monetaria del emperador Augusto el metal precioso pasó a ser un bien estratégico, y las minas propiedad del Estado.

En el NW de la Península Ibérica existen numerosos ejemplos de minas de oro, entre las que destacan La Médulas, incluidas en la Lista de Patrimonio Mundial. El conjunto minero de la rivera del Pontón se encuentra dentro de todo ese conjunto del NW peninsular junto a la zona minera del cercano municipio de Pino de Oro y algunos restos en Castro de Alcañices (Fonfría)

La minería que se desarrolló en la zona de Villardiegua de la Ribera proviene de un yacimiento de oro primario o en roca. Los filones se encontraban asociados a diques de cuarzo que rellenaban diferentes fallas dentro del zócalo granítico.

La extracción del mineral se hacía por medios mecánicos. Después, se realizaba una primera selección, separando la mena aurífera del granito y del cuarzo. Tras la selección se trituraba y machacaba la roca, utilizando grandes mazos y cazoletas excavadas sobre los canchales de granito, hasta reducirla a fina arena. En esta fase se podía calentar el material para deshacerlo y liberarlo más fácilmente de los sulfuros.

Posteriormente se lavaba la molienda, aprovechando el agua del arroyo, y mediante una batea se separaba el oro del polvo de cuarzo.

Cazoletas

GR 14 Villardiegua de la Ribera – Torregamones: Cazoletas del conjunto minero.

Del conjunto minero de la Ribera del Pontón al Castro de Peñaredonda

0.5 Km. / 10 min.
Dejando atrás la rivera del Pontón, una pista más ancha y cuidada nos conduce, en continuo sube y baja, hasta el punto de mayor interés de la etapa: los restos del castro de Peña Redonda, antiguo castro celtíbero construido sobre una pequeña colina, que se encuentra delimitada al sur por el arroyo de Fenoya, al oeste por los cortados del arribanzo, con un desnivel de 150 metros, y al norte y al este por dos vaguadas, actualmente aterrazadas.

El nombre de este castro, conocido también como San Amede o San Mamed, deriva de la ermita, construida en las proximidades del castro de Peña Redonda hacia finales de la Edad Media y que se mantuvo en pie hasta el siglo XIX, erigida en honor a San Mamés, santo cuya devoción trajeron peregrinos del camino de Santiago. En su construcción se utilizaron materiales procedentes del castro, de los que se han recuperado, entre otros, algunos fragmentos de la Segunda Edad del Hierro, y también de la época Romana, Medieval y Moderna. A la extraordinaria importancia histórica y arqueológica de este enclave se une la posibilidad de contemplar impresionantes vistas del cañón del Duero.

Arribanzos

GR 14 Villardiegua de la Ribera – Torregamones: Vista de los arribanzos desde el castro de Peña Redonda.

Del Castro de Peñaredonda a Torregamones

7.1 Km. / 1 h. 45 min.
Desde la parte alta del castro, el camino inicia el descenso hasta la vaguada del arroyo Fenoya. Tras vadearlo por el Puente de la Rinconada, la senda inicia una subida que nos adentra en un bello encinar donde el camino se ensancha.

Puente de la Rinconada

GR 14 Villardiegua de la Ribera – Torregamones: Puente de la Rinconada.

Durante la subida aparecen diversos desvíos que se van dejando a los lados. Uno de ellos lleva hasta los chiviteros de Torregamones, pequeñas cabañas circulares de piedra con techo de retamas en las que el pastor introducía a las cabras preñadas cuando estaban a punto de parir para que las hembras y las crías estuvieran a salvo de los temidos lobos.

Siguiendo el trazado del GR – 14, se atraviesa el Puente de las Forcas, extraordinario ejemplo de los pontones tradicionales de Sayago.

Puente de las Forcas

GR 14 Villardiegua de la Ribera – Torregamones: Puente de las Forcas.

En el tramo final, la senda atraviesa el paraje de Cualesfondas y discurre próxima a la rivera del arroyo de las Azureras en cuyas orillas se levantan siete molinos, de gran valor etnográfico, similares pero con peculiaridades propias que formaron parte de un pasado social, histórico y cultural muy arraigado en este rincón de la comarca.

Antes de llegar a la localidad de Torregamones reaparecen las cortinas, tierras de labor cercadas de piedra, configurando el entorno agropecuario típico de Sayago.

Cortinas

GR 14 Villardiegua de la Ribera – Torregamones: Fincas de labor cercadas de piedra.

La senda pasa junto a una pequeña charca, en la que en ocasiones se encuentran algunos ejemplares de cigüeñas buscando su sustento, y finalmente alcanza la localidad de Torregamones, donde concluye la etapa.

Torregamones. Charca

GR 14 Villardiegua de la Ribera – Torregamones: Charca a la entrada de Torregamones.

Otros senderos

Vinculados a la Senda del Duero y con el fin de poner en valor los más sobresalientes elementos naturales y etnográficos del entorno, tanto el Parque Natural de los Arribes del Duero como el Ayuntamiento de Villardiegua de la Ribera han procedido al acondicionamiento de varios senderos de pequeño recorrido (PR).

HACIA RETANJA Y LA FINIESTRA
Este sendero de carácter circular y varias ramificaciones permite contemplar el contraste entre la penillanura, de escasa pendiente y sometida a los rigores climáticos, y la zona del arribanzo, tierras más húmedas y cálidas que descienden abruptamente hacia el Duero. Además de los innegables valores naturales de esta ruta cabe destacar la existencia de unos antiguos chiviteros que añaden valor etnográfico al recorrido.

PEÑA REDONDA – CASTRO DE SAN AMEDE
La ruta, que puede realizarse en automóvil, conduce hasta los aledaños de la Ermita de San Amede y el antiguo castro celtíbero existente en la zona. Este enclave, situado sobre los abruptos cortados del cañón del Duero conjuga su gran interés arqueológico con la belleza del entorno. La Casa del Ermitaño, próxima a la ermita, ha sido adecuada como Centro de Interpretación de este enclave arqueológico.

RUTA DE LOS MOLINOS
En este corto sendero de apenas 650 metros es posible contemplar once molinos en distinto estado de conservación y la belleza de la cascada que forman la rivera al alcanzar las abruptas laderas de los arribes. Existe además un pequeño mirador desde el que se obtienen una agradable panorámica no sólo de la rivera con sus molinos, sino también de los diversos elementos de interés en el entorno, como puede ser la Peña Redonda que da nombre al antiguo castro prerromano o a la capela de San Joao das Arribas, situada en la ladera portuguesa del río Duero.

Datos de interés

Ayuntamiento de Villardiegua de la Ribera: 980 618 030
Casa del Parque Natural Arribes del Duero (Fermoselle): 980 613 384
Oficina Parque Natural Arribes del Duero: 980 618 425
Emergencias: 112

Cartografía

I.G.N. Hoja 0367 – Castro de Alcañices; I.G.N. Hoja 0368 – Carbajales de Alba; I.G.N. Hoja 0395 – Muga de Sayago; I.G.N. Hoja 0396 – Pereruela

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