Etapa 38: Mieza – Vilvestre

Mieza. La penillanura salmantina

La penillanura entre Mieza y Vilvestre

La penillarura salmantina

Los prados vallados por extraordinarios muros de piedra, y salpicados de grandes tolmos graníticos, son el hilo conductor de esta etapa en la que el Camino Natural atraviesa la penillanura, un valioso espacio natural de gran biodiversidad donde las rocas dominan el paisaje.

Charca de las Escarbajas

Charca las Escarbajas

Mirador del Colagón del Tío Paco

Colagón del Tío Paco

La penillanura salmantina

Penillanura

De Mieza a Vilvestre

7,9 Km. / 1 h. 50 min.
La localidad de Mieza siempre ha estado muy vinculada al reino vegetal. No en vano, Mieza posee una ermita dedicada a la Virgen del Árbol y su término alberga el mayor almezal de Europa, un bosque de más de doscientas hectáreas donde el almez (Celtis australis), hojaranzo o lodón, un árbol que raramente forma masas boscosas, es la especie principal. Además, sus calles conservan en muy buen estado una interesante arquitectura popular como la Ermita del Humilladero, el cementerio en el Cerro de San Pedro o los antiguos lavaderos.

El almezal de Mieza

GR 14 Mieza – Vilvestre: El almezal.

El almezal de Mieza, un bosque único

Las limitaciones orográficas, que han frenado la expansión de las actividades agrícolas y ganaderas tradicionales, han permitido la conservación de comunidades vegetales de gran interés ecológico. Entre ellas destacan los bosquetes de almeces que salpican las laderas a lo largo del cañón del Duero y sus afluentes y, en especial, el almezal de Mieza que constituye el bosque de almeces más extenso de Europa.

El profundo encajamiento de la red fluvial del Río Duero y sus afluentes genera la diferenciación territorial del Parque Natural de los Arribes del Duero en las unidades de penillanura y arribe, siendo además responsable de las diferencias climatológicas que se producen entre ambas unidades, cuyas altitudes pueden diferir hasta 500 metros en ciertas zonas. Esta particular configuración geomorfológica de los arribes, como se conocen en la zona a estos valles encajados de laderas escarpadas, propicia la existencia de una vegetación mediterránea de carácter termófilo, rica en endemismos, condicionada por el aumento de las temperaturas, al disminuir la altitud, y por precipitaciones más elevadas como consecuencia de la canalización de vientos húmedos procedentes del atlántico.

El almez es un árbol caducifolio, de hojas simples y alternas, de borde dentado y base asimétrica, que en verano produce una drupa negruzca comestible. Es una especie mediterránea ligada principalmente a ambientes ribereños y cursos de agua, pero que en el Parque Natural de los Arribes del Duero es capaz de dominar las laderas pedregosas y los barrancos que descienden hasta el río, ocupando incluso grietas y rocas, ya que la humedad ambiental es elevada y el clima cálido.

Los almeces de los Arribes del Duero son árboles de 10-12 metros de altura con el tronco derecho y la corteza prácticamente lisa que se usan para leña y como ramón para el ganado. Su dura y elástica madera blanca ha sido tradicionalmente muy apreciada para fabricar toneles y aperos de labranza y sus frutos, dulces y ricos en vitamina C, se han empleado para fabricar confituras y mermeladas.

La etapa abandona el pueblo de Mieza por la pista que bordea el Cerro de San Pedro, un amplio camino agrícola flanqueado por las paredes de piedra que delimitan el parcelario. Los campos de cerezos, almendros, olivos, perales, membrilleros y otros frutales de airoso porte alternan con los pastizales.

Mieza. Espacio agropecuario

GR 14 Mieza – Vilvestre: Cortinas.

Al llegar a la Charca de las Escarbajas el espacio se abre en amplios horizontes dominados por los pastos, las encinas (Quercus ilex) y los alcornoques (Quercus suber), creando un hábitat ideal para la vida del alcaudón común (Lanius senator)

Un trecho después, la Senda del Duero alcanza el paraje del Molmeral, un caprichoso sierro de cuarzo, donde no será extraño que se presente la posibilidad de contemplar la majestuosa planta de los buitres (Gyps fulvus), posados sobre las caprichosas formaciones, esperando la aparición de una térmica con la que levantar el vuelo.

El Molmeral

GR 14 Mieza – Vilvestre: El Molmeral.

El camino es cómodo y el horizonte amplio. Entre las navas colonizadas de escobas (Cytisus scoparius) se distingue el hondón del Río Duero y los altos de Saucelle, Peñahorcada, la Sierra de Marofa y otras sierras de Portugal cerca de Mogadouro. A partir de este paraje, el itinerario desciende suavemente para vadear el Arroyo de la Nava por un puente de hormigón paralelo a un bonito puente tradicional de piedra, actualmente en desuso.

La penillanura salmantina

GR 14 Mieza – Vilvestre: Valle del Arroyo de la Nava.

Alondras (Alauda arvensis), cogujadas (Galerida cristata) y zorzales (Turdus philomelos) habitan estos parajes donde diversas aves rapaces como el águila culebrera europea (Circaetus gallicus), el busardo ratonero (Buteo buteo), el águila real (Aquila chrysaetos) o el águila perdicera (Aquila fasciata) sobrevuelan majestuosamente en el horizonte.

Después, el itinerario toma el Camino de los Fermines que, bordeando el Sierro del Caño, conduce hasta el casar de Vilvestre, levantado sobre la ladera del Cerro del Muro, al amparo de la Ermita de la Virgen del Castillo.

Vilvestre

GR 14 Mieza – Vilvestre: Vilvestre en el Cerro del Muro y la Ermita de la Virgen del Castillo.

Otros senderos

Vinculados a la Senda del Duero y con el fin de poner en valor los más sobresalientes elementos naturales y ecológicos del entorno, el Ayuntamiento de Mieza ha procedido al acondicionamiento de varios senderos de pequeño recorrido (PR).

EL COLAGÓN DEL TÍO PACO
Esta ruta que se puede realizar en automóvil, parte de Mieza para discurrir durante un kilómetro siguiendo el trazado del Camino Natural de la Senda del Duero (en dirección a Aldeadávila de la Ribera). Después un desvío conduce hasta un parking y hasta el área recreativa del Colagón del Tío Paco. Desde este oteadero, colgado sobre el Barranco del Tuerto, se abre la mirada a un interesante tramo del Duero, aquí embalsado por la presa de Saucelle. Las laderas resguardadas del arribe gozan de un microclima excepcionalmente atemperado y húmedo, lo que favorece la presencia de especies mediterráneas termófilas, propias de ámbitos menos continentalizados. En las luminosas laderas de la solana portuguesa estas condiciones son aprovechadas para el cultivo intensivo del olivo en terrazas y bancales trabajados desde antiguo. En cambio, la umbría española esconde uno de los tesoros del Parque Natural de Arribes del Duero: el almezal de Mieza.

EL MIRADOR DE LA CODE
Partiendo del Colagón del Tío Paco un sendero adaptado para personas de movilidad reducida permite el acceso hasta el Mirador de la Code, un balcón sobre el Duero desde el que se observan unas impresionantes panorámicas de los arribes.

El Centro BTT de Aldeadávila de la Ribera – Mieza cuenta con más de 250 Km. de caminos señalizados para el uso de bicicleta de montaña. Dispones de tres rutas de dificultad baja, una de media y cuatro de alta dificultad., así como siete variantes que conducirán al ciclista a los elementos naturales más espectaculares del Parque Natural Arribes del Duero, como el pozo de los Humos, el Mirador Rupurupay, el Mirador de la Code o el Picón de Felipe. Cada una de las rutas está identificada con su número y color correspondiente.

Datos de interés

Ayuntamiento de Mieza: 923 523 487
Casa del Parque Natural Arribes del Duero (Sobradillo): 923 522 067
Oficina Parque Natural Arribes del Duero: 923 283 750
Atención telefónica: 923 505 903
Emergencias: 112

Cartografía

I.G.N. Hoja 0422 – Aldeadávila; I.G.N. Hoja 0449 – Vilvestre

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