Etapa 39: Vilvestre – Saucelle

Vilvestre. Almendros

Vilvestre. Almendros.

El paisaje de las almendreras

La Senda del Duero une las localidades de Vilvestre y Saucelle por un itinerario de suaves valles, típicos de la penillanura. Un bello recorrido donde los almendros, que en primavera tiñen de colores los campos, hacen del sendero un disfrute para los sentidos.

La Garbancera

La Garbancera

Rollo jurisdicional de Vilvestre

Rollo jurisdicional

Saucelle

Saucelle

De Vilvestre a Saucelle

9 Km. / 2 h.
Enclavado en una situación privilegiada sobre el arribe, el Cerro del Castillo, donde se levanta el poblado de Vilvestre, ha sido habitado desde tiempos prehistóricos. En las inmediaciones de la Ermita de la Virgen del Castillo aún se puede visitar el taller neolítico, con representaciones y cazoletas, que formó parte de un importante santuario rupestre. Vilvestre conquistó notable relevancia durante las guerras fronterizas que se sucedieron a lo largo de la Edad Media, y todavía conserva parte de los lienzos de la muralla que protegió el castillo. De estilo gótico manuelino es el Rollo de Justicia, una columna finamente tallada que simbolizaba la independencia jurisdiccional de la villa, y que fue utilizada para exponer a los reos a la vergüenza pública. Antes de abandonar Vilvestre en dirección a Saucelle es recomendable visitar la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Con bóveda de crucería y rematada por ángeles y gárgolas, esta extraordinaria iglesia gótica es obra de Pedro Lanestosa. Además, Vilvestre merece un tranquilo paseo por sus calles para descubrir los detalles de la arquitectura popular de los Arribes del Duero.

Vilvestre. Mirador del Castillo

GR 14 Vilvestre – Saucelle: Mirador del Castillo.

La etapa abandona la población de Vilvestre partiendo de un abrevadero, próximo a la piscina municipal, por un pedregoso camino que delimita las fincas de labor. Las cercas de las cortinas, perfectamente levantadas, ahora son de pizarra. Ya no hay lugar para el granito que ha acompañado al viajero durante los últimos ciento cincuenta kilómetros.

El camino se dirige hacia la Fuente el Calabozo. Después, en el paraje de la Garbancera, remonta una suave cuesta y, tras una pronunciada curva de firme enlosado, el itinerario prosigue recto, sin desviarse.

Entorno de la Fuente el Calabozo

GR 14 Vilvestre – Saucelle: Entorno de la Fuente el Calabozo.

Poco a poco el recorrido se aleja del casar y se interna en un bonito bosque de encinas (Quercus ilex) donde el sendero empedrado se acomoda a los barrancos de los regatos y caños de agua que cortan las curvas y contracurvas de la ladera abancalada, vadeándolos mediante bucólicos puentes y pasos de pizarra.

Bosquete de encinas en Vilvestre

GR 14 Vilvestre – Saucelle: Bosque de encinas.

El Camino Natural avanza por este hermoso vallejo y, un trecho después, vira pronunciadamente para remontar la cuesta del Escarbadero por un camino enlosado con grandes lanchas de pizarra, habilidosamente colocadas.

El Escarbadero

GR 14 Vilvestre – Saucelle: Paraje del Escarbadero.

Abandonado el valle, el paisaje se extiende en amplios horizontes y la Senda del Duero continúa, entre muros de piedra, rodeada por campos de almendros (Prunus dulcis) cuyas flores rosas y blancas ponen una nota de color brillante en el paisaje, e impregnan el aire de sutiles aromas durante la primavera.

El camino se estrecha y desciende suavemente hasta la Fuente Ventura cuyo pilón, en forma de rectángulo, vierte el agua hacia el valle de Valdebarco. El valle, ya un tanto abandonado, conserva aún buenos muros, bancales con olivos y varios casitos o chozos, por los que transita una bonita vereda.

Valle de Valdebarco

GR 14 Vilvestre – Saucelle: Valle de Valdebarco.

La estrecha senda desemboca en una pista, gira a la izquierda y posteriormente a la derecha para alcanzar un ancho camino agrícola donde las fincas son más amplias y el horizonte se presenta completamente despejado. En este paisaje de lomas y cerros de pizarra se adivina en lontananza el pueblo de Saucelle, encaramado entre los sierros de Santa Bárbara y de la Muela.

El año agrario

Los Arribes del Duero han estado secularmente aislados de Portugal por el infranqueable tajo que el río Duero ha labrado sobre el basamento granítico de la Meseta. Precisamente este basamento, que aflora por doquier en berrocales y tolmos, es el que confiere al suelo unas propiedades poco favorables para el desarrollo de la agricultura y de la ganadería. En estas pobres condiciones los habitantes de esta tierra han adquirido un peculiar sentido de la propiedad que ha transformado el paisaje en un espacio agropecuario único, y han desarrollado una economía colectiva que es reconocida como ejemplo de economía sostenible en todo el mundo.

Subordinado a la penillanura y a las peculiaridades del clima, el año de los habitantes de la Ribera es un ciclo lleno de tareas:

Cuando remite el calor del verano, en función de la climatología, se adelanta o se atrasa la vendimia. Esta sacrificada tarea, en la que todo el pueblo participa, llena de vida las bodegas y cooperativas.

Las tierras de labor se aran en otoño aunque en muchas ocasiones se le dan reja por segunda vez en marzo, se tercian en junio y hasta se cuartean en julio. Ya en diciembre se recoge la aceituna, se consuma la matanza del cerdo y se elabora la chacina para curarla con el frío invernal. En enero se podan los olivos y con los calores de febrero la hierba despunta y los almendros cubren de blanco el paisaje. En la primavera se podan las vides y se aran las viñas y los olivares, se cavan las cepas y se abonan los panes.

En marzo se siega el herrén de las cortinas y, si el invierno ha sido corto y poco lluvioso, en abril o en mayo comienza la cosecha del cereal en algunos pueblos, aunque en la mayoría se deja para junio o julio. Todas las labores del campo, aunque se hayan modernizado mucho, requieren un esfuerzo elevado y si las parcelas se hallan en los arribanzos todavía hay que recurrir a pequeños animales de tiro como los mulos y burros.

A estas tares hay que añadir los cuidados y atenciones del ganado durante todo el año: llevarlo a pastar, ordeñarlo, velar por la salud de las reses, vigilar los partos y hasta recoger los cadáveres.

Por el valle y la Fuente de Valdebarco y el arroyo de la Zamorana el Camino Natural transita por la penillanura, entre terrenos de cereal y pasto, disfrutando de las majadas y de los chozos con cercados que protegen a la cabaña del lobo.

Paisaje de lomas y cerros

GR 14 Vilvestre – Saucelle: Paisaje de la penillanura.

Finalmente el Camino Natural toma la carretera SA-330 hasta llegar a Saucelle. El recorrido muestra unas extraordinarias vistas de la campiña que rodea al pueblo.

Ya en las calles de la localidad y en la época adecuada -finales de verano, principio de otoño-, es posible ver almendras, el preciado fruto de los almendros dejados atrás, secándose al sol o siendo golpeadas de manera artesanal para extraer la semilla con la que, desde la antigüedad, se elaboran los mazapanes, la tarta de Santiago o la leche de almendra.

Arribes del Huebra

GR 14 Vilvestre – Saucelle: Arribes del Huebra.

Otros senderos

Vinculados a la Senda del Duero y con el fin de poner en valor los más sobresalientes elementos naturales y ecológicos del entorno, el Ayuntamiento de Vilvestre ha procedido al acondicionamiento de varios senderos de pequeño recorrido (PR).

SENDERO DE LA BARCA
Entre huertas y cortinas, el Sendero de la Barca conduce, por antiguos caminos empedrados, hasta alguno de los parajes más espectaculares de las Arribes del Duero. El granito está presente en cada tramo, mientras las vistas del Duero sorprenderán tras cada recodo del camino: La Peña del Tío Julián, el embarcadero, los bancales cargados de almendros en flor, de vides antiguas y de olivos centenarios.

Parte de este sendero ha sido utilizado desde la Edad Media por los arrieros y carreteros como vía de comunicación para transportar mercancía entre España y Portugal. Las mercancías se llevaban desde Vilvestre hasta el embarcadero, se pasaban a Portugal en barca y se vendían en los mercados de Miranda do Douro, Bragança, Lamego o Viseu. También los portugueses acarreaban por este sendero sus mercancías hacia los grandes mercados castellanos de Ciudad Rodrigo, Béjar, Salamanca, medina del Campo y Valladolid.

Datos de interés

Ayuntamiento de Vilvestre: 923 524 623
Casa del Parque Natural Arribes del Duero (Sobradillo): 923 522 067
Oficina Parque Natural Arribes del Duero: 923 283 750
Emergencias: 112

Cartografía

I.G.N. Hoja 0422 – Aldeadávila; I.G.N. Hoja 0449 – Vilvestre

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