Etapa 40: Saucelle – Hinojosa de Duero

Mirador de las Janas

Saucelle. Mirador de las Janas

Los arribes del Río Huebra y del Río Camaces

Los ríos Huebra y Camaces han horadado profundos arribes por los que discurren antes de desembocar en el Río Duero. Estas grandes depresiones dan lugar al Puerto de la Molinera, un singular puerto invertido cuya cota inferior se encuentra a 280 m. sobre el nivel del mar. En esta etapa el Camino Natural discurre entre las poblaciones de Saucelle e Hinojosa de Duero, vadeando el Río Huebra por el Puente de la Molinera y el Río Camaces por el Puente del Ojo, en un recorrido de gran belleza y espectaculares cascadas.

Pilón

Pilón

Recolectando almendras

Recogiendo almendra

La penillanura

La penillanura

De Saucelle al Puente de la Molinera

7,7 Km. / 1 h. 40 min.
La confluencia de los ríos Duero, Huebra y su afluente el Camaces, modela el entorno donde se levanta el pueblo de Saucelle. Aunque Saucelle perteneció al señorío de la Orden de Santiago su historia se remonta mucho más atrás, como así lo atestiguan las pinturas rupestres halladas en los Arribes del Huebra o los restos de un poblado de la Edad del Hierro encontrados en el Mirador de las Janas.

Arribe del Huebra en el entorno de Saucelle

GR 14 Saucelle – Hinojosa de Duero: Arribe del Huebra en el entorno de Saucelle.

Dentro del casar destaca la iglesia parroquial de la Purísima Concepción. Edificada en el siglo XV sobre un templo anterior del siglo XIII, fue reformada por Pedro de Lanestosa en el siglo XVI. En su interior sobresalen las bóvedas del crucero y de las capillas, atribuidas a la escuela de Rodrigo Gil de Ontañón, y los dos retablos de Alonso Falcote, encargados en 1563 por los caballeros santiaguistas.

La presa de Saucelle

Terminado el Salto de Castro, en la provincia de Zamora, el grueso de los equipos se trasladó aguas abajo, ciento veinticinco kilómetros más allá, al encuentro con Saucelle. La presa y su central no adquirieron una dificultad constructiva desmedida respecto a la anterior, pero sí supuso un cambio sustancial en los modos de vivir y pensar de los realizadores.

El asentamiento se situó en el cauce del río, a 125 metros sobre el nivel del mar, en una vega amena y abundante en vegetación mediterránea, abandonando de esta manera la adustez de la estepa castellana.

Las obras en Saucelle supusieron un cambio importante en el empleo del material constructivo. Por entonces se pudo comprar con créditos norteamericanos la maquinaria más moderna y se permitió, en un gesto de apertura política, que consultores lusitanos y suizos viajaran a asesorar a los hombres del Duero. Con la compra de una instalación de áridos y la torre de hormigonado, Iberduero fabricó una masa de extraordinaria calidad, no estrictamente necesaria para la presa de Saucelle, pero sí de obligado uso en Aldeadávila, la siguiente presa que se construiría. Con la nueva masa, la presa se hizo de un modo técnico y fiable. De esta manera, los técnicos de Iberduero experimentaban sin riesgo en la seguridad de sus instalaciones y se adelantaban a los problemas que pudieran encontrarse en las construcciones futuras.

Durante el periodo constructivo el área de trabajo se inundó en seis ocasiones, siendo especialmente grave la inundación de 1955, entre los meses de enero y abril, que impidió realizar cualquier menester. Finalmente, en el verano de 1956 la presa de Saucelle entró en carga, aportando desde entonces una gran capacidad de producción de energía eléctrica.

El Camino Natural parte de la Ermita de San Lorenzo y abandona Saucelle por un sendero que bordea las abruptas paredes del Alto de la Jana y la Peña Jurada, entre encinas (Quercus ilex), escobas de flor blanca (Cytisus multiflorus) y retamas negras (Cytisus scoparius). El descenso ofrece al viajero una extraordinaria panorámica sobre el Río Huebra y su arribe.

Después, la Senda del Duero desemboca en una amplia pista y gira a la derecha. Un trecho más adelante se convierte en una estrecha vereda que desemboca en la carretera SA-330 que une Saucelle y Lumbrales, a la altura de una caseta de los camineros.

Arribe del Huebra desde la Caseta de Camineros

GR 14 Saucelle – Hinojosa de Duero: El Huebra desde la caseta de camineros.

El granito y los nombres del agua

Desde finales del paleozoico el vasto territorio de los Arribes del Duero permaneció emergido. Esta circunstancia hizo que los relieves sufrieran un proceso progresivo de desmantelamiento cuyo resultado es la actual penillanura, una extensa superficie de erosión predominantemente llana, con una altitud media sobre el nivel del mar de 650 metros, y en la que son muy abundantes los afloramientos rocosos en forma de berrocales y grandes bolos de granito, alternados con pastizales, matorrales y montes adehesados de roble melojo, encina y quejigo. Cuando la placa de la Península Ibérica comenzó a bascular hacia el oeste, el agua encontró viejas fallas y antiguas fracturas en el granito por las que se deslizó, en su búsqueda por alcanzar el Océano Atlántico, convirtiendo las antiguas grietas en profundos tajos. Actualmente los casi 100 kilómetros de cañones internacionales que forman el Río Duero y los tramos finales de sus principales afluentes, el Río Tormes, el Río Uces, el Río Huebra y el Río Águeda, configuran el mayor conjunto de desfiladeros de Europa.

Para el visitante de estas tierras, cualquier caída de agua es una cascada; los pequeños cursos de agua son arroyos y los cauces entre montañas hermosos valles. Pero cuando el agua y sus historias forman parte de un vivir cotidiano, cada salto, cada requiebro o cada remanso tiene nombre propio. Fue el agua quien susurró su nombre a los oídos de los arribeños y, así, llamaron cachones a las caídas de agua que se precipitan en forma de saltos, caideros o derrumbaderos, desde las alturas rompiéndose al caer sobre la roca en mil cachos. Y llamaron riveras a los arroyos y pequeños cursos de agua que discurren por la penillanura, y cadozos a las pozas que forma el agua al remansarse entre las oquedades del berrocal.

El Camino Natural sigue la calzada y salva el Regato de la Rivera de las Casas por el Puente Carranzo. Cuando este arroyo trae caudal merece la pena desviarse un corto trecho, por una vereda que parte antes de cruzar el puente, para ver de cerca el Cachón de la Rivera, un espectacular salto de agua que se precipita por los caideros de la ladera desde lo alto del paraje de los Esborrondaderos. Las chumberas (Opuntia ficus-indica), las jaras pringosas (Cistus ladanifer), las encinas y los enebros (Juniperus oxycedrus) colonizan las paredes del arribe, aportando una nota de exotismo sobre el duro y áspero paisaje.

Chumberas colonizan el arribe

GR 14 Saucelle – Hinojosa de Duero: Chumberas.

Durante varios kilómetros el recorrido discurre por la tranquila carretera. Los pretiles de la calzada, construidos con mampuestos de piedra, son el hábitat natural de reptiles como la culebra de herradura (Hemorrhois hippocrepis).

Después de una curva muy pronunciada, la carretera bordea el Picón de la Villarina y se adentra en el valle del Río Huebra. Las vistas son espectaculares; el Río Huebra ha modelado quebradas y portentosas laderas de cortados graníticos que se derrumban desde el Castillo de la Malgarrida, en lo alto de la penillanura.

Arroyo de la Rivera de las Casas

GR 14 Saucelle – Hinojosa de Duero: Arroyo de la Rivera de las Casas.

La Fuente de Obras Públicas, construida en 1921, marca el final del descenso del Puerto de la Molinera y la Senda del Duero alcanza el Río Huebra.

Del Puente de la Molinera al Puente del Ojo

6,2 Km. / 1 h. 30 min.
La vista es espléndida desde el Puente de la Molinera, con una profunda poza bajo sus pilares. El viajero se halla en pleno puerto, a una altitud de 280 m. Antiguamente este puerto tuvo un intenso uso ganadero durante el invierno, pues el verano presenta una climatología excesivamente dura para que el ganado permanezca en él. Todavía hoy pastan en el valle algunas cabras, ovejas y vacas.

Puente de la Molinera

GR 14 Saucelle – Hinojosa de Duero: Puente de la Molinera.

Siguiendo la calzada, el Camino Natural asciende el valle del Río Huebra por su parte más accesible, desde que el río se encaja aguas arriba entre las localidades de Bermellar y Saldeana, y llega hasta un espectacular mirador sobre la confluencia de los ríos Camaces y Huebra donde se puede contemplar el Cachón de Camaces. Esta singular cascada es el inicio de una serie de otros saltos más pequeños que el Río Camaces ha ido modelando hasta su desembocadura en el Río Huebra.

Cachón de Camaces

GR 14 Saucelle – Hinojosa de Duero: Cachón de Camaces.

El recorrido continúa por la carretera, construida sobre el antiguo cordel pecuario de la Cuesta, y sigue aguas arriba el curso del Río Camaces, por el paraje del Lomo Mulo. Después de pasar cerca de las Casillas de los Mieleros, el itinerario llega al Puente Nuevo sobre el Río Camaces. Antes de cruzarlo, el Camino Natural toma la senda que sale a la izquierda y sigue junto al río. No muy lejos aparece el Puente del Ojo, un bonito puente medieval de piedra, por el que la Senda del Duero vadea el Río Camaces.

Del Puente del Ojo a Hinojosa de Duero

7,1 Km. / 1 h. 50 min.
Desde el Puente del Ojo el trazado asciende por un sendero que pasa por una zona de pastizales, donde las encinas y las retamas tratan de colonizar el espacio existente. Este tramo se encharca con facilidad por lo que durante el otoño y el invierno puede evitarse cruzando el Puente Nuevo y continuando por la carretera, sin tomar el desvío hacia el Puente del Ojo, pues ambos itinerarios coinciden un trecho más adelante y continúan por la calzada durante un pequeño trayecto.

Puente del Ojo

GR 14 Saucelle – Hinojosa de Duero: Puente del Ojo.

En una pronunciada curva, el Camino Natural abandona la carretera y continúa por una estrecha vereda, no muy marcada, siguiendo el cauce de un regato, hacia las ruinas del despoblado y Torre de San Leonardo. En este lugar el trazado gira a la derecha y toma el Camino de San Leonardo, que con dirección oeste conduce hacia Hinojosa de Duero.

Torre San Leonardo

GR 14 Saucelle – Hinojosa de Duero: Torre de San Leonardo.

El despoblado de San Leonardo

El Camino Natural abandona la comarca de la Ribera y se adentra en la comarca del Abadengo, en la Tierra de Ciudad Rodrigo, cuyo límite natural es el Río Huebra. Esta comarca, incluido el pueblo de Hinojosa de Duero, fue duramente azotada por la Guerra de Restauración Portuguesa. En 1664 las tropas portuguesas incendiaron y devastaron las localidades de La Fregeneda y Cerralbo. Los casi 30 años de guerra entre el reino de Portugal y la monarquía hispánica trajeron la ruina a los dos lados de la Raya y muchos de los pueblos del Campo de Argañán se despoblaron. Hoy la espadaña de la Torre de San Leonardo, a cuya vera estuvo uno de los más de 250 pueblos que componían la Tierra de Ciudad Rodrigo en el siglo XVII, es un mudo testigo de guerras antiguas.

Después de cruzar la carretera SA-330, que une Saucelle y Lumbrales, en el paraje de Nó Pinto, el paisaje cambia radicalmente y un amplio horizonte se extiende sobre un vasto territorio de suaves y onduladas pendientes, típico de la penillanura. El Camino de San Leonardo cruza el Regato de los Siete Racimos y deja a la derecha un pilar de granito cuyos pilones sirven de abrevadero al ganado. Entre extensos cotos, llamados navales en Hinojosa de Duero y azeras en Saucelle, en los que los arribeños cultivan árboles frutales rodeados de pastizales, el itinerario avanza dejando otro gran pilar a la izquierda. Poco después cruza las vías férreas de una línea abandonada y llega a la Cruz del Cementerio, frente al camino que lleva al camposanto.

Paraje de Nó Pinto

GR 14 Saucelle – Hinojosa de Duero: Paraje de Nó Pinto.

Finalmente, la Senda del Duero entra en la localidad de Hinojosa de Duero, donde concluye la etapa.

Otros senderos

Vinculados a la Senda del Duero y con el fin de poner en valor los más sobresalientes elementos naturales y ecológicos del entorno, el Ayuntamiento de Saucelle ha procedido al acondicionamiento de varios senderos de pequeño recorrido (PR).

CAMINO DE LA MUELA. MIRADOR DE LAS JANAS
Partiendo de la Plaza Ollano y continuando por la Calle del Naranjo, el camino hacia el Sierro de las Janas desemboca en campo abierto, tras abandonar las últimas cercas de las cortinas, y termina en un mirador sobre el Puerto de la Molinera. Desde este privilegiado enclave se contempla cómo el Río Huebra ha abierto un profundo tajo sobre la penillanura hasta su desembocadura en el Duero. El Río Camaces y el Arroyo de la Rivera de las Casas se precipitan en el Río Huebra a través de las cascadas del Cachón de Camaces y del Cachón de la Rivera, mientras que la carretera se acomoda en sucesivos zig-zag al hondón fluvial que crea este singular puerto invertido.

CAMINO DEL SIERRO
El sendero se asoma a uno de los parajes más agrestes del término municipal de Saucelle: los Derrumabaderos del Río Huebra. Tomando el antiguo camino de Saucelle a Barruecopardo, en las inmediaciones del Caño Pedro, el itinerario conduce, por las formas alomadas y pandas de la penillanura hasta el Puente Palo, que vadea el Arroyo de la Rivera de las Casas. Después se gira a la izquierda y entre prados naturales y el agua de la Fuente del Pilar del Sierro, el sendero se acomoda a la falda del arribe para poder observar el angosto del Río Huebra.

CAMINO DE LA BARCA. MIRADOR DE LOS NEGRITOS
El itinerario abandona el casco urbano por la Calle Freixo, en dirección al Río Duero, por el sendero local de la Barca que se inicia tras dejar las instalaciones del polideportivo, la Ermita de San Sebastián y los muros del cementerio. El sendero desciende al amparo del Alto de los Hilos entre oliveras y almendreras abancaladas. Tras dejar el Caño del Pilón en un cruce de caminos, aparece en un recodo del carril y al pie de la Cabeza Coíso, el Mirador del Monte de los Negritos. El mirador se abre, en extraordinarias vistas, al embalse de Saucelle en la desembocadura del Arroyo de las Batuecas.

CAMINO DE LA DEHESA BOYAL. MERENDERO DEL LLANO Y PICÓN DEL MORO
Partiendo de la Calle Fuente, el sendero de la Dehesa Boyal corta suavemente la ladera del arribe que da al embalse. A la vera del itinerario sobresalen majestuosos ejemplares de alcornoques o sobreros, madroños, cornapedreras, zambullos y zumaqueras; y bancadas de tierra escalonadas con olivos y almendros. La ruta finaliza en la Pradera del Llano, próxima al Picón del Moro desde donde se extienden unas hermosas vistas sobre la presa de Saucelle. Aguas abajo se intuye la desembocadura del Río Huebra en el Río Duero, al resguardo de la Cabeza de San Pedro. También puede accederse al Merendero del Llano y al Picón del Moro descendiendo por la carretera al poblado del Salto de Saucelle.

Datos de interés

Ayuntamiento de Saucelle: 923 513 061
Casa del Parque Natural Arribes del Duero (Sobradillo): 923 522 067
Oficina Parque Natural Arribes del Duero: 923 283 750
Emergencias: 112

Cartografía

I.G.N. Hoja 0449 – Vilvestre; I.G.N. Hoja 0475 – Lumbrales

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