Iglesia del Santo Sepulcro

La Iglesia del Santo Sepulcro, extra pontem la ciudad


Siglos XII – XIII

Iglesia del Santo Sepulcro

Iglesia del Santo Sepulcro. Fragmento mural

La Iglesia del Santo Sepulcro fue un templo perteneciente a la Orden del Santo Sepulcro, y así se menciona en una bula de Honorio II de 1128, que cubrió las necesidades litúrgicas y asistenciales de los repobladores asentados extra pontem de la ciudad desde inicios del siglo XII.

De estructura muy sencilla, la Iglesia del Santo Sepulcro posee una sola nave cubierta con armadura de madera que conserva restos del viejo artesonado del siglo XV. La capilla mayor se cubre con bóveda de cañón apuntado y carece de impostas en sus arranques. El muro oriental de la sacristía, perforado con una rasgada aspillera, es el único testigo de las dependencias de la vieja encomienda, distribuidas en torno a un pequeño claustro que fue remozado por Cristóbal de Parada, Francisco de Bustamante y Cristóbal de Medina en 1603. Las excavaciones aquí acometidas detectaron la existencia de la habitual necrópolis, en uso desde época medieval hasta el siglo XVIII. También han sobrevivido varios fragmentos de pinturas murales que pertenecen al estilo gótico lineal del segundo cuarto del siglo XIV, y narran escenas del nacimiento de Jesús y la infancia y pasión de Cristo, además de representar el Trono de Gracia.

Iglesia del Santo Sepulcro

Iglesia del Santo Sepulcro


Perteneció esta iglesia a la orden militar de San Juan de Jerusalén, por lo que su párroco viene denominándose Prior, y tiene aún extensa jurisdicción que llega hasta la mitad del puente mayor y que originó en otros tiempos algunas disidencias entre los párrocos para fijar los límites de esta jurisdicción. En su altar se adora actualmente la imagen de Nuestra Señora de la Guía, que se halló hasta mediados de este siglo en un pequeño oratorio que formaba la entrada del puente mayor. (Ursicino Álvarez Martínez, Zamora Ilustrada (1882))

UA-45597019-1