Etapa 02: Vinuesa – Soria

Vinuesa

Vinuesa

Las tierras del Valle

El itinerario, que une las localidades de Vinuesa y Soria, es el más largo del Camino Natural. Los pantanos de la Cuerda del Pozo y de Campillo de Buitrago son los protagonistas de esta etapa que en su mayoría transcurre por la Comarca del Valle, conocida como la Pequeña Suiza por su privilegiado enclave entre las Sierra de la Carcaña y la Sierra de la Cebollera.

Río Duero

Río Duero

Torreznos de Soria

Torreznos

La Muedra

La Muedra

De Vinuesa a Vilviestre de los Nabos

13,8 Km. / 2 h. 45 min.
A los visontinos les gusta denominar a su villa, ubicada en la confluencia del Río Duero y el Río Revinuesa, como la Corte de los Pinares. Vinuesa, asiento de los pelendones celtíberos, fue la ciudad romana de Visontium. Aunque los godos y los musulmanes no dejaron especial huella, en la Edad Media Vinuesa fue objeto de una predilección especial por los reyes Juan I y Juan II debido a su localización en medio de grandes bosques repletos de caza.

Dentro del pueblo destaca la extraordinaria Iglesia de Nuestra Señora del Pino construida a finales del siglo XVI. Vinuesa alberga, además, una extensa muestra de construcciones representativas de las casonas típicas de la comarca. Edificadas entre los siglos XV y XVII, gracias a la prosperidad generada por la ganadería transhumante, entre ellas destaca el Palacio construido por Pedro de Leyma, presidido por tres hermosos escudos, la Casa de los Ramos, el Palacio de los marqueses de Vilueña, de bella fachada de piedra blanca, la Casa de Muriel, con notables influencias andaluzas, y la Casa de indianos de los Aparicio.

La privilegiada situación geográfica, al pie de los Picos de Urbión y de la Sierra de la Cebollera, convierte a Vinuesa en la puerta de acceso a la Laguna Negra y hace de esta localidad un paraíso para los amantes de los deportes al aire libre.

Laguna Negra

GR 14 Vinuesa – Soria: La Laguna Negra.

La Laguna Negra

A los pies del Pico Urbión se encuentra la Laguna Negra, llamada así porque en ella se reflejan las oscuras tonalidades de las rocas. De origen glaciar esta enigmática laguna, pródiga en leyendas, forma uno de los parajes más bellos de la provincia de Soria. La Laguna Negra se halla ubicada a 1.750 metros de altitud, rodeada de imponentes muros de roca por el Norte y por el Oeste. Grandes peñascos desprendidos hasta el borde del agua, erosionados hoy en formas caprichosas y entre los que crecen majestuosos pinos, forman un misterioso e intrigante paisaje que ha fascinado a los hombres desde antiguo.

El acceso a la Laguna Negra se realiza siguiendo el sendero GR 86 Ibérico Soriano (Etapa Caserío de Santa Inés – Laguna Negra). También se puede acceder en coche desde Vinuesa hasta un aparcamiento próximo a la Laguna Negra. Desde allí, los dos últimos kilómetros pueden hacerse bien en un autobús preparado para subir y bajar a los visitantes o bien andando

El entorno de la Ermita de la Soledad, construida a finales del siglo XV, es el punto de partida de la etapa. El itinerario abandona la localidad siguiendo la carretera SO-821 que une las poblaciones de Vinuesa y El Royo. Después de cruzar el puente sobre el Río Revinuesa, la Senda del Duero continúa por la calzada, y pasada la Ermita de San Pedro, gira a la izquierda y se introduce en un camino de zahorra.

Tras recorrer un breve trecho, el sendero abandona la pista agrícola y atraviesa una amplia pradería, en dirección a la Majada de la Viuda, hasta alcanzar de nuevo un camino de buen firme, a la altura de un bosquete de esbeltos pinos albar (Pinus sylvestris).

Bosque de pino albar

GR 14 Vinuesa – Soria: Bosque de pino albar.

En el paraje de Los Estepares, llamado así por estar cubierto de escobas (Cytisus scoparius) y brezos (Calluna vulgaris), antiguamente utilizados para fabricar escobones, el Camino Natural gira en dirección sur y se introduce en un hermoso bosque donde predominan los robles (Quercus pyrenaica), llamados melojos en la comarca.

El trazado cruza la carretera SO-820 y alcanza la orilla del embalse de la Cuerda del Pozo. A partir de aquí, y durante seis kilómetros, la Senda del Duero transcurre entre los melojos, los fresnos (Fraxinus angustifolia), los sauces blancos (Salix alba) y las espadañas (Typha sp.) que pueblan la margen del pantano.

En la época estival, cuando el nivel del embalse desciende, se pueden observar las ruinas de La Muedra, único pueblo afectado por su construcción. Sobre la superficie del agua emergen la torre, sin campanas, de la iglesia de San Antonio Abad y las arcadas de ladrillo de La Numantina, una antigua ferrería construida a mediados del siglo XIX por un indiano.

En cambio, durante el invierno, cuando las precipitaciones llenan el embalse, es posible que algunos puntos del camino permanezcan anegados por el agua. Entonces debe realizarse este recorrido por la calzada SO-820. Será necesario extremar las precauciones dado que es una carretera con mucho tráfico.

Embalse de la Cuerda del Pozo

GR 14 Vinuesa – Soria: Ruinas de La Muedra.

Después de cruzar el embarcadero del Club Náutico Soriano, el sendero prosigue bajo la copa de los pinos hasta la carretera SO-810 que une las poblaciones de Vinuesa y Cidones. Durante el recorrido, el viajero podrá avistar algunas especies de aves acuáticas como el ánade azulón (Anas platyrhynchos) y la garza real (Ardea cinérea) que utilizan las aguas del embalse como lugar de residencia.

El Camino Natural cruza el Río Duero por la presa del pantano. Con 425 metros de longitud y 26 metros de altura, su bóveda retiene las aguas del río para regular su caudal en la cabecera, y para abastecer de agua a la ciudad de Soria.

Presa del embalse de la Cuerda del Pozo

GR 14 Vinuesa – Soria: Presa del embalse de la Cuerda del Pozo.

Tras recorrer un breve tramo por la carretera SO-810, al finalizar una amplia curva de la carretera, el sendero gira a la izquierda y se introduce en una marcada pista forestal donde los robles melojos se adueñan del espacio. Durante la primavera el colorido sotobosque, excepcional paleta de tonalidades dominada por el morado de la urz (Calluna vulgaris), y la fragancia de los numerosos tomillos que conquistan las praderías, son un extraordinario regalo para los sentidos.

La Senda del Duero discurre por el Valle de Cintora. Delimitado al norte por la Sierra de los Portillos de los Pinochos y por la Sierra de la Carcaña y al sur por el Monte Berrún, este precioso valle acompañará al viajero hasta la localidad de Hinojosa de la Sierra. Antes, en el paraje del Vergel de las Zarzas, el camino alcanza la localidad de Vilviestre de los Nabos.

Valle de Cintora

GR 14 Vinuesa – Soria: Valle de Cintora.

De Vilviestre de los Nabos a Hinojosa de la Sierra

6 Km. / 1 h. 15 min.
Pese al pequeño tamaño de Vilviestre de los Nabos, este pueblo tiene una riqueza natural importante dado que la práctica totalidad de la supeflibrerficie del municipio está dentro de algún área catalogada de interés medioambiental. Dentro de la localidad destaca la Iglesia de San Martín de Tours. Sus orígenes se remontan al siglo XII, pero su fábrica actual es gótica. En ella se encuentran embutidas una antigua inscripción romana y estelas medievales.

El Camino Natural abandona Vilviestre de los Nabos en dirección este y se dirige hacia Hinojosa de la Sierra. El trazado discurre por un camino carretero, entre fincas de cultivo, siguiendo la margen derecha del Río Duero. Los chopos negros (Populus nigra), fresnos y sauces blancos cierran sus orillas por lo que será necesario aprovechar alguna trocha abierta por los pescadores para acercarse al cauce y contemplar el río en todo su esplendor.

Cauce del Río Duero

GR 14 Vinuesa – Soria: Cauce del Río Duero.

El Duero discurre a través de la amplia llanura de inundación, rellena de limos arcillosos, arenas y cantos cuarcíticos, trazando meandros que, con el pasar de los siglos, han sido abandonados. En el paraje de Río Viejo todavía se pueden reconocer varios de ellos en la margen izquierda, con curvaturas semejantes a las actuales. Aguas abajo de este paraje la Senda del Duero llega a un área de descanso donde se puede disfrutar de un merecido reposo antes de reanudar la marcha. Un puente de servicio permite el paso a la localidad de Langosto donde es obligado hacer una visita a la Iglesia de Santa María Magdalena, de estilo románico.

Continuando la marcha por el mismo camino carretero se alcanza la localidad de Hinojosa de la Sierra.

De Hinojosa de la Sierra a Garray

19,1 Km. / 4 h. 30 min.
Levantadas sobre un espolón calcáreo que se eleva sobre la llanura aluvial, las ruinas de Castillo de Hinojosa de la Sierra, con su imponente torre del homenaje, dan la bienvenida al viajero. El patrimonio monumental de esta pequeña localidad lo completan el Palacio Renacentista de los Hurtado de Mendoza y la Iglesia de la Asunción que aún conserva algunos restos románicos.

Castillo de Hinojosa de la Sierra

GR 14 Vinuesa – Soria: Castillo de Hinojosa de la Sierra.

La Senda del Duero abandona Hinojosa de la Sierra por un camino agrícola que conduce hasta el paraje de Las Mingarras, donde, separada del camino, a escasos metros, se encuentra la Laguna de la Serna. Su origen se sitúa en uno de los meandros abandonado por el río que se transforma en un humedal de extraordinario valor ecológico durante las avenidas invernales.

En este paraje montuno el viajero puede imaginar fácilmente cómo transcurrieron los detalles de la leyenda medieval del caballero Fortún Pérez quién presentó, a campo abierto, singular batalla contra una mesnada mora salvando así el castillo y el pueblo de Hinojosa de la Sierra

La ruta llega a la carretera SO-800, gira a la izquierda y continúa por la calzada hasta el cruce con la carretera SO-P-6019. Tomando dirección Garray, el itinerario prosigue por la vía SO-P-6019 durante 7100 metros. En este largo tramo, donde deben extremarse las precauciones para circular con seguridad, resultará sencillo avistar especies cinegéticas como el corzo (Capreolus capreolus), la liebre (Lepus granatensis) o la perdiz (Alectoris rufa).

Paisaje montuno

GR 14 Vinuesa – Soria: Paisaje montuno.

Después de pasar por una planta de áridos el Camino Natural gira a la derecha, con un ángulo muy pronunciado, y transita por el camino de servicio del Azud de Campillo de Buitrago. Tras cruzar la presa, la ruta se introduce en el Monte de Valonsadero por un camino forestal bien acondicionado.

Situado a 7 Km. de Soria, entre la margen derecha del Río Duero y la base del Pico Frentes, en las estribaciones de la Sierra de Cabrejas, el extraordinario Monte de Valonsadero es la principal zona de esparcimiento de la ciudad. Su relieve está formado por amplias vegas y hermosas cañadas que transitan entre suaves colinas. Sobre sus rocas areniscas se asientan dehesas de rebollo y quejigo (Quercus faginea), y formaciones menos extensas de fresnedas. Las pinturas rupestres localizadas en varios abrigos rocosos dan testimonio del uso del bosque desde antiguo. Aquí se traía a pastar el ganado, circunstancia que perdura hasta la actualidad. También eran libres los aprovechamientos de madera, caza, pesca y recolección de hongos y frutos silvestres.

Monte de Valonsadero

GR 14 Vinuesa – Soria: Monte de Valonsadero.

El recorrido atraviesa el Monte de Valonsadero, toma el camino por el que discurría la antigua calzada romana que unía Caesaraugusta (Zaragoza) con Asturica (Astorga) y llega a Garray en el lugar donde confluyen el Río Tera y el Río Duero.

De Garray a Soria

7,6 Km. / 1 h. 45 min.
Garray fue plaza musulmana hasta el siglo X, momento en el que fue reconquistada por el Rey Sancho Garcés I; y permaneció en el Reino de Navarra hasta un siglo después cuando, a la muerte del Rey Sancho el Mayor, pasó a pertenecer a la Corona de Castilla. Durante el siglo XVI la localidad recobró cierto auge. De esta época data la construcción del puente sobre el Río Duero, por el que pasa la Cañada Real Soriana Oriental, y la Iglesia de San Juan Bautista. En el Cerro de la Muela, en las inmediaciones de Garray, se hallan los restos de la ciudad celtíbero romana de Numancia cuyos orígenes se remontan a finales del siglo III a.d.C.

Numancia

GR 14 Vinuesa – Soria: Ruinas de Numancia.

Numancia es la gloria más grande de Hispania (Floro)

El Cerro de la Muela, donde se situaba la ciudad celtibérica de Numancia, emerge sobre el Valle del Duero en medio de una amplia campiña limitada por las altas elevaciones del Sistema Ibérico. El Río Duero, por occidente, y el Río Merdancho, por oriente, ofrecían a Numancia aislamiento y protección. Esta posición estratégica se complementaba doblemente al confluir, en este punto, las rutas ganaderas entre el norte y el sur; y al ser un importante nudo de comunicaciones entre el Valle del Duero y el Valle del Ebro.

Numancia estaba rodeada de una sólida muralla de 5 metros de altura, construida con cantos rodados, relleno de tierra y piedras, y rematada por un parapeto de adobe armado con postes de madera. Varias torres rectangulares se intercalaban en su trazado completando su defensa. La ciudad se estructuraba en torno a dos largas calles paralelas, dispuestas de norte a sur, y cruzadas por otras perpendiculares, formando una cuadrícula irregular. La orientación se planificó a resguardo del viento del norte, interrumpiendo las alineaciones para cortar las corrientes de aire. Las viviendas se levantaban sobre un zócalo de piedra recrecido con adobe. Un tejado cubría las tres estancias de la casa que carecía de dormitorios y contaba con un pequeño patio exterior.

En el siglo II a. C. durante la conquista romana de la Celtiberia Ulterior, Numancia se resistió al invasor sin claudicar. Tras asaltos frustrados y derrotas humillantes de varios generales romanos, el Senado de Roma envió a Publio Cornelio Escipión, que acababa de destruir Cartago. Éste levantó dos campamentos en las proximidades de Numancia cercando la ciudad. Además, construyó varios campamentos en los cerros que la rodean, conectándolos con un foso y un muro de ocho pies de ancho y diez de alto. Todo el trazado era defendido con torres de madera dispuestas a distancias irregulares. Y, en las márgenes del Duero levantó dos castillos ribereños, teniendo un rastrillo con vigas de madera, hierros puntiagudos y dardos clavas que cruzaba el río. Todas las fortalezas se comunicaban mediante señales visuales al objeto de reforzar rápidamente los puntos atacados. Los numantinos intentaron romper el cerco para pedir ayuda a las ciudades vecinas. La única vez que lo consiguieron, su petición fue rechazada por miedo a las represalias de los romanos. Escipión tomo Numancia tras once meses de asedio, en el año 133 a. C.

La actitud de los numantinos impactó de tal manera en la conciencia de los romanos que éstos a su vez se sintieron conquistados por su causa, como lo demuestra el hecho de que Numancia sea la ciudad más citada en los textos antiguos, después de Roma.

La Senda del Duero cruza la carreta N-111 y continúa por la Cañada Real Soriana Oriental, compartiendo trazado, hasta la entrada de Soria, con el Camino Natural del Agua Soriano – Camino Antonino, que deja a la izquierda el Alto de la Dehesilla, donde antiguamente se ubicó uno de los campamentos romanos que asediaron Numancia.

Cañada Real Soriana Oriental

GR 14 Vinuesa – Soria: Cañada Real Soriana Oriental.

La trashumancia

Los orígenes de la trashumancia se remontan en la Península Ibérica hasta hace 15000 años. Desde el Neolítico, con la domesticación de los animales, se producen marchas de ganado, en busca de alimento, desde las dehesas de invierno en Extremadura, Castilla-La Mancha o Andalucía hacia los pastos de verano, en las montañas del norte peninsular, y viceversa.

Durante el siglo XII, con la creación por Alfonso X el Sabio del Real Concejo de la Mesta -asociación de ganaderos para defender sus intereses- se consolida legalmente la trashumancia. Este auge se reafirmó con la introducción en el siglo XIV de la oveja merina, productora de lana de gran calidad, que monopolizó los mercados internacionales durante más de cuatro siglos. Actualmente continúa practicándose la trashumancia tradicional, pero en menor intensidad.

En sus desplazamientos los rebaños transitan por vías pecuarias que, dependiendo de su anchura se clasifican en: Cañadas, -hasta 75 m.-, Cordeles -hasta 37.5 m.- y Veredas -hasta 20.9 m.- La Real Cañada Soriana Oriental conecta el sector central del Sistema Ibérico con Sevilla a lo largo de más de 800 Km. de recorrido.

El recorrido atraviesa el Pago del Arenalejo dejando, a la derecha, la ladera este del Cerro Bellosillo y cruza la carretera N-122 por un paso subterráneo. Tras pasar por una gran pasarela de madera el itinerario llega a la entrada de Soria. En este punto los dos Caminos Naturales se separan y la Senda del Duero continúa por el centro histórico de la capital soriana hasta el Paseo del Postiguillo donde concluye la etapa.

Iglesia de Santo Domingo

GR 14 Vinuesa – Soria: Iglesia de Santo Domingo.

Otros senderos

Con el fin de poner en valor los más sobresalientes elementos naturales y etnográficos del entorno, el Ayuntamiento de Vinuesa ha procedido al acondicionamiento de varios senderos de pequeño recorrido (PR).

PRSCSO-42, PRSCSO-43, PRSCSO-44 y PRSCSO-45
Senderos de pequeño recorrido que, partiendo de Vinuesa, visitan áreas de alto interés medioambiental como los pinares que colonizan el paisaje, modelado por la era glaciar, del valle del Río Revinuesa; o los bosques de rebollo que pueblan las orillas del Pantano de la Cuerda del Pozo.

Datos de interés

Ayuntamiento de Vinuesa: 975 378 011
Protección Civil: 975 759 000
Información Turística Provincial: 975 220 511
Guardia Civil: 062
Emergencias: 112

Cartografía

I.G.N. Hoja 0317 – Vinuesa; I.G.N. Hoja 0318 – Almarza; I.G.N. Hoja 0349 – Villaciervos; I.G.N Hoja 0350 – Soria

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