Etapa 30: Fornillos de Fermoselle – Pinilla de Fermoselle

Fornillos. Cruz de la Figalina

Fornillos de Fermoselle. La Cruz de la Figalina.

Entre jaras y alcornoques

El Camino Natural une las localidades de Fornillos con Pinilla, por las tierras de Fermoselle. El fuerte encajonamiento del río Duero origina importantes cambios morfológicos y causa la aparición de un clima con aspectos térmicos singulares y una vegetación típicamente mediterránea, donde jaras y alcornoques aparecen salpicando el recorrido del camino en los arribes.

Fuente de la Senara

Fuente la Senara

Iglesia de Fornillos de Fermoselle

Iglesia de Fornillos

Fuente La Pocera

Fuente La Pocera

De Fornillos de Fermoselle a Pinilla de Fermoselle

5.7 Km. / 1 h. 40 min.
La moral que crece ante la iglesia parroquial de San Martín de Tours, y bajo la que se celebran los concejos abiertos de la localidad, es el punto de partida de esta etapa que se adentra en las tierras de Fermoselle.

Fornillos de Fermoselle está situada en el acogedor valle del arroyo de la Setera y conserva el encanto de la arquitectura tradicional en sus calles estrechas y serpenteantes, delimitadas por edificaciones construidas con la excelente cantería de la zona. Recorriendo estas calles se pueden descubrir, en recónditas esquinas creadas por el caprichoso trazado de las paredes de los huertos, las pequeñas fuentes que desde tiempos remotos han abastecido de agua a esta población, y un ancestral molde de arados, testigo de la antigua cultura agropecuaria de esta comarca.

La fuente de La Pocera marca el inicio de este sendero que abandona la localidad retomando el antiguo camino de los Arrieros, vía tradicional de enlace con Pinilla de Fermoselle.

En su primer tramo, el Camino Natural alterna las zonas de monte con las tierras de cultivo, flanqueadas por cerramientos de piedra donde es fácil ver crecer los ombligos de venus (Umbiculus pendulinus), con sus hojas redondeadas y sus humildes flores. En las losas superiores, musgos (Bartamia sp.) y uvas de gato (Sedum album) rivalizan por el espacio.

Tierras de labor en Fornillos de Fermoselle

GR 14 Fornillos de Fermoselle – Pinilla de Fermoselle: Bosque y campos de cultivo a la salida de Fornillos de Fermoselle.

Superado este tramo, el bosque mediterráneo de jaras (Cistus ladanifer) y alcarnoques (Quercus suber) domina el espacio. Rodeada de estos últimos, la Cruz de la Figalina es testigo mudo de antiguas creencias y supersticiones populares que la consideraban una segura salvaguarda para proteger la población de epidemias.

El árbol del corcho

GR 14 Fornillos de Fermoselle – Pinilla de Fermoselle: El alcornoque, el árbol del corcho.

El árbol del corcho

Jebrera, sobrero y zufreiro, que derivan del latín suber, son los nombres con los que se conoce localmente al alcornoque. Éste es un árbol muy parecido a la encina común, aunque más bajo ya que no sobrepasa, por lo general, los 15 metros de altura. Sus hojas son redondeadas y puntiagudas, de color verde oscuro, y peludas por el envés. El fruto es una bellota muy semejante a la de la encina, aunque de sabor más amargo.

La copa es abovedada y muy amplia, con ramas bajas; el tronco está recubierto por una corteza rugosa, esponjosa y gruesa, de un color marrón o grisáceo, llamada corcho. Precisamente esta característica es por la que se distingue el alcornoque. La misión del corcho es proteger al árbol del ataque de los insectos y de los frecuentes incendios que se producen en los bosques mediterráneos.

El corcho se extrae cada ocho o diez años, que es el tiempo que el árbol tarda en transformar los nutrientes en corcho, utilizando cuidadosamente palancas de madera para no dañar la casca o capa madre, de donde nacerá la nueva cosecha.

Durante siglos el corcho ha formado parte de la vida cotidiana de los países mediterráneos, cubriendo diversas necesidades. En los Arribes del Duero se ha empleado tradicionalmente para fabricar colmenas, tapones, fiambreras, saleros, artesas y recipientes para la matanza. Actualmente se emplea como material aislante y térmico en la construcción.

El trazado cruza la carretera ZA-L-2215 e inicia un suave descenso desde el que se divisa la orilla portuguesa del Duero. Las jaras se convierten en un elemento destacado del paisaje colmando el aire de su fragancia característica, especialmente durante el verano. En este espacio encuentran refugio y alimento numerosos animales de pequeño tamaño como la curruca carrasqueña (Sylvia cantillans).

Monte de jaras

GR 14 Fornillos de Fermoselle – Pinilla de Fermoselle: Bosque mediterráneo de encinas y jaras.

El sendero alcanza de nuevo la carretera ZA-L-2215 y después de discurrir por ella unos 200 metros, gira a la derecha y recupera de nuevo el trazado del camino tradicional. La Senda del Duero discurre entonces por un apacible paraje jalonado por diversos elementos, tanto naturales como levantados por la mano del hombre, que proporcionan interés a la ruta: berrocales graníticos, estrechos callejos entre cortinas o la presencia del poco frecuente arce de Montpellier (Hacer monspessulanum), con sus características hojas trilobuladas.

Pinilla de Fermoselle. Callejo entre encinas

GR 14 Fornillos de Fermoselle – Pinilla de Fermoselle: Callejo entre encinas.

El camino desciende hasta el arroyo de Los Pilos y enfila el tramo final por una ladera que ofrece hermosas panorámicas. El olivar que jalona el camino en el último tramo es testigo de la suavidad climática que confiere el encajonamiento del Duero a estas tierras.

La etapa alcanza la localidad de Pinilla de Fermoselle y concluye junto a la morera que hay al lado de la iglesia.

Otros senderos

Vinculados a la Senda del Duero y con el fin de poner en valor los más sobresalientes elementos naturales y etnográficos del entorno, tanto el Parque Natural de los Arribes del Duero como el Ayuntamiento de Villar del Buey han procedido al acondicionamiento de varios senderos de pequeño recorrido (PR).

HORNOS DE RIETA LA ENCINA
Apenas abandonado el pueblo, del tramo del Camino Natural que conduce a Pinilla de Fermoselle parte el sendero de los Hornos de Rieta la Encina. Esta senda, de apenas kilómetro y medio de longitud, discurre por un hermoso paraje en el que los alcornoques, con sus amplias copas de intenso color verde y el contraste cromático que ofrecen los troncos rojizos de los ejemplares recién descorchados, son el elemento más característico.

Llegados ya a los hornos, donde hasta mediados del siglo pasado se cocían piezas cerámicas y tejas, el innegable interés etnográfico y cultural de los mismos justifica sobradamente la visita.

MOLDE DE ARADOS
Este sendero conduce tras un breve recorrido ascendente a una pequeña pradera aledaña al casco urbano de Fornillos de Fermoselle, en el que los afloramientos graníticos son frecuentes. En uno de ellos se talló antaño un molde de arados que permitía darle forma precisa a la madera para que se convirtiera en un apero de labranza. Hoy la mecanización de las labores agrícolas ha hecho que caiga en desuso, pero es aún testigo de la cultura agraria tradicional de estas tierras.

Datos de interés

Ayuntamiento de Villar del Buey: 980 619 254
(Fornillos de Fermoselle)
Casa del Parque Natural Arribes del Duero (Fermoselle): 980 613 384
Oficina Parque Natural Arribes del Duero: 980 618 425
Emergencias: 112

Cartografía

I.G.N. Hoja 0395 – Muga de Sayago

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